Cargando...
NOTICIA
Imagen
25/06/2026
El nuevo mapa político de América Latina: por qué la región cambió de rumbo

Las victorias de Abelardo de la Espriella en Colombia y de Keiko Fujimori en Perú consolidan un nuevo equilibrio regional. Detrás de la sucesión de triunfos electorales emerge una transformación más profunda: cambiaron las prioridades sociales y, con ellas, la inserción internacional de América Latina.

Hubo un tiempo en que las elecciones latinoamericanas parecían girar alrededor de una sola pregunta: cuánto debía intervenir el Estado para reducir la desigualdad. Durante buena parte de las primeras dos décadas del siglo XXI, esa discusión definió el mapa político de la región. La expansión de la izquierda fue la respuesta de sociedades que demandaban inclusión, redistribución y reparación después de las crisis económicas de los años noventa.

Hoy la pregunta es otra.

La victoria de Abelardo de la Espriella en Colombia y el regreso del fujimorismo al poder en Perú terminan de completar una transformación que venía gestándose desde hace varios años. Más que sumar dos gobiernos al tablero regional, ambas elecciones consolidan un nuevo equilibrio político.

Desde Chile hasta Colombia, el corredor del Pacífico sudamericano queda gobernado por administraciones de derecha o centroderecha. Si a ello se agregan Argentina, Bolivia, Paraguay y El Salvador, el mapa latinoamericano presenta una configuración profundamente distinta de la que existía apenas un lustro atrás.

La tentación inmediata consiste en interpretar este fenómeno como un simple "giro a la derecha". Sin embargo, esa lectura resulta insuficiente. Las sociedades latinoamericanas no parecen haber experimentado una conversión ideológica. Lo que cambió fueron sus prioridades.

Durante la llamada "marea rosa"—el ciclo de gobiernos de izquierda y centroizquierda que llevó al poder a líderes como Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor Kirchner, Evo Morales o Rafael Correa— la principal demanda social era la inclusión. El crecimiento económico impulsado por el auge de las materias primas permitió financiar políticas redistributivas, ampliar programas sociales y consolidar liderazgos que hicieron de la justicia social su principal bandera. Hoy ese ciclo parece haber llegado a su fin.

En buena parte de América Latina, la inseguridad desplazó a la desigualdad como principal preocupación ciudadana. El crimen organizado dejó de ser un problema localizado para convertirse en una amenaza regional. El narcotráfico amplió su influencia territorial, la violencia urbana creció incluso en países históricamente estables y la migración irregular pasó a ocupar un lugar central en la agenda pública. A ello se sumó un crecimiento económico insuficiente para mejorar las condiciones de vida de amplios sectores sociales.

Las elecciones comenzaron a organizarse alrededor de esas nuevas demandas.

Fuente:
https://www.ambito.com/mundo/el-nuevo-mapa-politico-america-latina-que-la-region-cambio-rumbo-n6292526