El NUEVO PROGRAMA PARTICIPATIVO DEL GOBIERNO REPUBLICANO comprende el cambio de la separación y la oposición de los poderes, por la práctica de la cooperación de los tres poderes del gobierno al servicio de la libertad individual y los bienes propios, junto con la libertad de participación y los bienes comunes de los ciudadanos, como dice la Constitución Nacional.
El gobierno no puede estar en contradicción con la comunidad a la que representa: lo accesorio tiene que servir al desarrollo de lo principal, porque la comunidad es el sentido del gobierno y no al revés.
Entonces, el programa participativo de la comunidad hace posible el gobierno participativo, con la defensa del valor de la moneda y el equilibrio fiscal, el control del gasto y de la carga tributaria, y con un sentido de unión y crecimiento compartido de los argentinos.